domingo, 19 de octubre de 2008

De visita en Betanzos

Este 18 de octubre fuimos de visita a Betanzos, y a hacer un pequeño recorrido entre Betanzos y A Coruña por la costa. Betanzos es un pueblo con una zona antigua que es patrimonio histórico, y por la que merece la pena darse un paseo y pararse a tomar una cerveza en una de las muchas terrazas que podemos encontrar caminando por las plazas de la zona antigua.
Para comer nos decidimos por un pequeño restaurante recomendado por la guía Gourmetour, que se encuentra al lado de la plaza principal del pueblo. Se llama mesón Pulpeira (nombre peculiar)

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Es una pequeña casa con bar en la entrada y un pequeño comedor al que se accede por unas escaleras de caracol (difícil paso con nuestra silla de Antía), y unas 8 mesas. La lista de precios está a la vista en la entrada del restaurante, pero el camarero nos dice cada día qué productos hay. Aparte de los mariscos del momento encontramos unas luras muy apetecibles (chipirones fritos) pulpo con patatas y cebolla o empanada. El pulpo bien de relación calidad-precio, y en su punto. Las patatas que lo acompañan no son cachelos, pero están realmente deliciosas. De segundo algunas carnes a la plancha (las chuletitas de cordero parece que tenían bastante salida) pero nos decidimos por un mero, que pueden preparar a la plancha o gallega. Bien de producto y bien de punto de punto de cocción, aunque el mero a la gallega venía demasiado bañado en aceite (vamos, nadando en él)
Los postres muy clásicos, y el café no lo puedes tomar en la mesa, pues hay que dejarla libre para los siguiente comensales, que se agolpan en el bar de entrada y a las puertas del local una vez pasan de las dos y media de la tarde.
En cuanto al precio no nos sorprenderá por barato, pero tampoco es especialmente caro, teniendo en cuenta que el producto es bueno, y eso ahora hay que pagarlo, sobre todo en los pescados en plaza o lonja. 10€ por la ración de pulpo o luras, y 20€ por la de mero. Pan delicioso y bebidas a precios comedidos.

lunes, 7 de julio de 2008

Seguimos de tapas: Santiago (é)tapas II

Seguiré comentando alguno de los locales que vamos recorriendo en este concurso de tapas. Hoy hemos podido completar la tercera etapa, pero me temo que no nos dará tiempo de terminar las cinco de aquí al domingo, así que nos quedaremos sin la tele. ¡Qué le vamos a hacer!
Un local que me ha sorprendido es el Acio, en Galeras. Varias veces había pasado por delante, pero con el aspecto externo de mesón no me atraía lo más mínimo. Una vez dentro me sorprendió mucho una de las tapas, la sardiña de San Xoán. También estaban bien las croquetas, pero por la sardiña merece la visita.


Si seguimos caminando por la rúa Galeras y vamos hacia el campus universitario llegamos al Bar Caamaño, en O Cruceiro do Galo. Tapas clásicas en un bar de menú obrero, pero nos llamaron la atención los callos, ¡y el tamaño de las raciones! Durante el resto del curso tienen los callos los jueves, así que habrá que caer por allí.


En la rúa de San Clemente tenemos el Angel. Sin duda conocereis el San Clemente por sus famosas tapas, pues el Ángel en el día a día le va ligeramente a la zaga, pero en el concurso ha presentado dos que me han gustado: por un lado el surtido de empanadas, que bordan con una masa bastante fina y una zaragallada sabrosa, y por otro con el arroz de zamburiñas que finalizan al momento (hay que esperar un poco) El punto del arroz algo entero, que no es caldoso, pero muy rico.


Ahora algunos locales que no conocía y que me han sorprendido. Vayamos por partes:

- A Tafona do peregrino. Precioso local en lo que era antes el Tamboura (qué tiempos) Tapas elaboradas, muy buena presentación... pero ligeramente erradas en la ejecución. El pimiento de piquillo sobre caramelo tiene un problema, demasiado caramelo. Estoy convencido que mi valoración hubiera sido mejor si lo presentasen de otra manera. El mininiño de zorza flojo, con la carne correosa, pero muy vistoso. El congrio escabechado decente, pero sin alardes. El congrio es un pescado un poco atrevido y algo insípido para esa tapa.

- Bicoca, al lado da Porta do Camiño (al principio de la calle del tarasca) No pudimos tomar la tapa de pulpo (perfecto de pulpo) porque se les había quemado el caramelo y aún no estaba hecho uno nuevo cuando llegamos. la tapa de crema de ourizos pasable, bien presentada en un huevo. Me sorprendión la uña prensada con castaña y langostino. Sencillo pero bien combinado y buena mezcla de texturas.


- Garum, en la Praza da Peñas (al lado de la bodeguilla de San Roque) Me sorprendió gratamente su guiso de orella con zamburiñas, y también las lascas de pataca con salsa de mostaza e mel. Combinación interesante la primera, con una salsa bien ligada y mucho sabor. El segundo me pareció algo interesante para aprovechamiento de restos ;-) pero una salsa muy interesante para acompañamiento. Tanto el garum como el Bicoca son restaurantes con menú del día a los que ahora me apetece ir a comer. Esperemos que dentro de unos meses los podamos añadir a los comentados en el blog.

Y ahora vamos con alguno de los que no me ha gustado nada:

- Agarimo. Me sorprende que decidan participar cuando no están dispuestos a presentar una tapa interesante y bien elaborada. Es una pena en un local con buena tapa gratuita (al que seguiremos yendo por ese motivo) La tapa Agarimo aceitosa, las gulas con alioli una pena de tapa, y la tapa de salmón sin ningún tipo de interés. En fin, que ha resultado decepcionante.

- Descorche. En frente al parlamento. Una tapa en un local con pretensiones de cocina creativa (o eso parece) El nombre de la tapa es zamburiñas con foie. El foie lo encontré, aunque tuve que sacar la lupa para verlo bien, pero la segunda zamburiña se la debió comer el gato, porque en ninguna de las tres tapas que pedimos venía. 2,5€ me parece excesivo por ese engaño. en mi han perdido un cliente para comer, y eso que tiene una carta de vinos interesante y una carta que parece muestra buenos mimbres.

martes, 1 de julio de 2008

Santiago (é) tapas

Como novedad en Santiago este año tenemos un concurso de tapas, desde el 28 de junio y hasta el 13 de julio. Podemos encontrar toda la información en http://www.santiagoetapas.com/

Una cincuentena de locales se han sumado a esta iniciativa, que resulta totalmente novedosa en Santiago, ya que todos los picheleiros esperamos que nos pongan la tapa gratis con la consumición, y en este caso debemos pagar entre 0,5€ y 3€.

Tras un par de días de recorrido y más de una decena de bares visitados hay algunos que me han sorprendido:
- El patio, rúa do Franco. Presenta tres tapas a concurso, pero la crema de remolacha y espárrago verde es mi favorita. Muy cuidada presentación, combinación atrevida y buenas texturas y sabores.


- Casa Rosalía, rúa do Franco. Presenta dos tapas, y una de ellas me ha sorprendido: pan de grelos con bacalhau de escabeche.


- En el Caracoles (sí, el mítico donde hace años tomábamos los triskis y las croquetas grasientas) el revuelto de caracoles sobre tulipa de filloa.


- En el Reno me han gustado mucho dos de las tapas que presentan. Por un lado me parece interesante la tapa que llaman Tesoros del Orbe. mejillón, bechamel y pasta kataifi, con puré de castañas, y por otro lado el chipizam: chipiron relleno de zamburiñas sobre patata cocida a baja temperatura. Aquí tenemos la foto de esta última.


- Las tapas del hotel Tránsito de los gramáticos son interesantes, pero a mi me ha gustado más el "bacalhau en faragullas con pisto", aunque la tapa vegetarian que presentan, "milfollas de cabaciña con crema de cabrales" no está nada mal. Aquí tenemos foto de la primera.


- Otro local interesante es O celme do caracol. Hace ya tiempo que deseo ir a comer allí, pero hay que subir escaleras, y con el carrito de mi enana es un poco difícil. Este domingo nos conformamos con probar las tapas. La que más me gustó fue "Milfollas de polbo", aunque resulta un tanto difícil de comer. El matrimonio dulce resulta interesante por la crema de pimiento verde.


Entre los que me han decepcionado destaco el Lizarrán. ya sabemos que es una franquicia, y que allí las cosas funcionan de manera peculiar, pero ellos que llevan tiempo cobrando por las tapas en Santiago deberían destacar un poco en la elaboración de las mismas. La impresión que me da es que se ven casi moralmente obligados a participar, pero el concurso se lo toman a cachondeo.

Del resto de los catados hasta hoy ni fu ni fa, así que habrá que esperar unos días por más comentarios. Tengo ganas de ver con qué nos deleitan en La Viña de Xabi, que es uno de mis favoritos en Santiago, y de probar algún otro que parece tener tapas sugerentes.

miércoles, 21 de mayo de 2008

El pirata: San Vicente do Mar

Un domingo haciendo el paseo de San Vicente do Mar es un auténtico placer, sobre todo cuando estamos fuera de temporada. Es una de las zonas de la Galicia costera que más me impresionan, y siempre que vuelvo me da la impresión de que este es un trozo de paraiso. El mapa lo tenéis aquí:

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Bien, y vamos con la comida. En el propio paseo de madera que recorre las calas de la zona encontramos dos restaurantes, con unas maravillosas vistas del mar y divisando la playa de La Lanzada desde sus terrazas. Aquí encontramos O Chopo y El Pirata. En este último comimos el 18 de mayo. Es un local bastante grande, con zona de no fumadores, terraza descubierta donde sentarse a tomar una cervez, y terraza cubierta donde se puede comer. El local está decorado con útiles que recuerdan a los viejos galeones, y algún que otro detalle curioso. No dejéis de ver el "pulpo gigante"
Vamos con la comida. Éramos seis, y de primero nos decidimos por unas croquetas de marisco, que no estaban mal, y un salpicón de pulpo y langostinos, que era realmente de gambas y estaba un poco forzado de vinagre.
De segundo nos decantamos por el arroz pirata, que hacen como paella. Sabores intensos y buen punto para el arroz. no os lo esperéis caldoso, aunque para paella le falta el socarrat. Habas frescas, gambas, pulpo y pescados que dejan un arroz sabroso y raciones muy abundantes. un acierto.
También tomamos la picanha de carne. Para los adictos a esta proteína es un acierto. la sirven en una plancha de hierro fundido, y así si alguien quiere la puede pasar más (no es mi caso, que para mi vuelta y vuelta ya es mucho) Interesante también la brocheta de rape y langostinos (eran gambas y no venían peladas, grave fallo) que finalizan en la mesa con un flambeado al vodka.

De postre decantaos por las filloas, tres por ración, que resultan deliciosas, aunque en épocas de calor puede resultar algo pesado.

En fin, una buena elección por 25-30€ por persona

miércoles, 16 de abril de 2008

De celebración en Ana (Santiago)

Era 12 de abril, y como es un día especial, la tía Chus se quedó a mediodía con Antía y nos acercamos al Ana a comer, que nos queda a 100m de casa.
Los que no lo conocéis -es uno de nuestros favoritos, aunque adolece de novedades en la carta- debéis saber que está en la zona de Sar, en el cruce entre Castrón Douro y rúa do Olvido.
Es una preciosa casa con un patio de piedra muy recomendable en las noches de verano, y con varios comedores con decoración minimalista, jugando con la piedra de las paredes.

Este sábado decidimos pedir de entrantes el variado que ofrecen en la carta, en vez de alguno de los clásicos como el salteado de verduras con langostinos. El variado nos decepcionó. Gambas envueltas en pasta brick, croquetas de setas y de marisco, envueltos de queso y tostas de bacalao y zanahoria. El que más me ha decepcionado ha sido este último, que antes servían sobre patata en rejilla frita, y ahora en un pan tostado demasiado duro. Entiendo que es más cómodo para la cocina, pero ha mi me ha defraudado.

En cuanto a los segundos, no decantamos por la ya clásica y no por ello menos deliciosa brocheta de salmón y vieiras sobre arroz cremoso de mariscos. La brocheta en su punto de cocción, y el arroz con muchísimo sabor, como siempre. Es un acierto de la carta. También tomamos el bacalao con crema de calabaza. Estupendo de textura y sabor, y la crema combinaba perfectamente.

De vino nos decantamos por el Coma Vella (creo que 28€ la botella) es un delicioso priorat y era la segunda ocasión que lo probaba, y trajo a mi mente el recuerdo de la primera (allá por Vielha) El vino es impresionante. Os animo a probarlo, realmente merece la pena. Creo recordar que es mezcla de garnacha, cabernet, cariñena y syrah. Estupendamente ensamblado, con largo paso de boca, aroma de frutos maduros y chocolate. Se me hace la boca agua.

Sólo yo tomé postre, decantándome por la crema de mascarpone con mermelada de mango. es uno de los buenísimos postres de la carta (creo que el único de la carta que no es para mi es el de los canutillos de manzana) Normalmente el postre lo acompañan con un moscatel blanco, pero en nuestro caso no nos lo sirvieron, pero no lo reclamamos para acabar la botella de vino.

En resumen, un restaurante precioso, una carta de vinos que merece una mención, una carta equilibrada, pero que no evoluciona, sin innovaciones, y unos postres deliciosos. El servicio, sólo mujeres, muy desigual de unos días a otros, necesita prestar más atención y no cometer ciertos errores.

Su teléfono: 981570792

Comentarios en Verema.com

domingo, 13 de abril de 2008

En casa Rosalía (Brión)


Bonito hotel-restaurante en el concello de Brión. Tiene aparcamiento y varios comedores alrededor de un patio en un precioso edificio de piedra. Por la semana cuenta con un menú del día interesante.
Esta vez éramos cinco personas, y tomamos pastel de cabracho y croquetas como primeros. Tienen también un rico pastel de grelos, pero esta vez nos decidimos por cambiar.
Las croquetas estaban realmente ricas, con muchísimo sabor, y el pastel de cabracho bien, aunque sin alardes.

En los segundos nos decidimos por la variedad:
-pulpo a la plancha con patata cocida, que resultaba demasiado duro, algunas tajadas casi incomestibles.
- guiso de fabas con pulpo. Este tenía mucho sabor, y los trozos de pulpo bien de cocción. Un acierto.
- pulpo con almejas, que adolecía del mismo defecto que el pulpo a la plancha.
- xarrete de ternera. Bien, uno de los platos clásicos con elaboración correcta.

Había jornadas gastronómicas sobre pulpo, pero comprobamos que el resultado de unos platos y otros muy desigual.

En fin, un resultado desigual en la comida, que me decepcionó respecto a la de otras ocasiones.

La Tasca de La Marina (Vilagarcía)

Bonito local en el puerto de Vilagarcía, en un edificio de servicios para el puerto, construido directamente sobre el agua. El restaurante ocupa todo el primer piso, con una decoración marcada por los techos altísimos, la luz y los revestimientos de madera de paredes y techos (parte de la propia construcción) Cuenta con varias terrazas, una de ellas acristalada.

Éramos seis, y nos sentaron en una mesa redonda en una esquina recogida del loca. Como primeros escogimos el salteado de setas y langostinos. Era de langostinos porque tenía 2, y el punto de cocción de las setas era desigual, unas poco hechas y otras muy hechas. también tomamos las croquetas, que no tenían nada de especial.

De platos tomamos el arroz con zamburiñas y rape, la merluza a la gallega y el bacalao con grelos. En la carta presentan muchos segundos platos, tanto carnes como pescados, y unos ocho diferentes tipos de arroz. En otras ocasiones había probado el bacalao y algún plato de carne, sin grandes alardes pero que tampoco estaban mal trabajados, sin embargo el arroz me resultó insípido. Ni el caldo con el que estaba cocido el arroz era sabroso, ni estaba bien sazonado. Para mi, totalmente olvidable. Los platos de pescado tenían bastante buen aspecto. El bacalao estaba desalado de más, y me hubiera gustado con un poco menos de cocción, para que resultase más jugoso.

Respecto de los postres, ninguno de ellos tenía nada de especial. De hecho el que tomé yo era una tarta de una pastelería conocida de la zona, que está bien, pero no me parece que sea lo más adecuado en un restaurante de cierto nivel.

El vino fue el merlot de Viñas del Vero, que es uno de los vinos que no falla. Se echa de menos en la carta de vinos algo más de variedad, aunque los precios de los vinos son aceptables.

En resumen, un restaurante que entra por los ojos pero que me ha decepcionado en esta visita. teniendo en cuenta que la oferta en Vilagarcía y la zona está mejorando, creo que será un sitio donde tardaré en volver.