Mostrando entradas con la etiqueta castillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta castillo. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de julio de 2015

Restaurante Castillo de 1806, Aranjuez

De camino a Madrid, y bajo un calor sofocante, paramos en Aranjuez para comer. Pensamos que un castillo sería un sitio agradable, en el que no pasaríamos calor, y así fue.
El restaurante Castillo de 1806 , situado en los jardines del príncipe, presenta una cocina de corte clásico con ciertos toques de innovación, aunque sin pasarse.
Pequeño bar de entrada y una carpa para eventos. Bonita sala, bien vestida, con buena mantelería, loza y copas. Los pequeños compartieron una paletilla de cordero con patata panadera (20€) muy sabrosa, a ellos no hay quien los engañe con el menú de niños.
A destacar la variedad de panes que sirven, con aceitunas negras, de tomate, castellano, de semillas...
Nos sirvieron un aperitivo de chupito de gazpacho de cereza y unas aceitunas aliñadas.
De primero tomamos el tartar de atún, bien aliñado, sin estridencias, en un montaje correcto.

De segundo Isabel se decidió por unas vieiras con escalibada y flan de puerros. Bien elaborado y presentado, aunque el flan de puerros pecaba de demasiada clara de huevo y un sabor a puerro poco concentrado.

Yo tomé el rabo de toro, con croqueta líquida de monalisas (vamos, puré de patata suave) Bien de cocción la carne, sabrosa e intenso.

De postre compartimos una copa de fresón con sorbete de mango y mascarpone y un souflé de chocolate con dulce de leche, que les sirvieron a los niños en dos tarrinitas individuales.
Al sorbete de mango se le notaban demasiado los cristales, la textura no resultaba agradable, y el mascarpone estaba demasiado líquido (con nata añadida, creo yo) y nada dulce. Me decepcionaron los postres para el precio que tienen (9€ cada uno) después de unos platos de relación calidad-precio bastante buena para el entorno en el que estás.

De beber dos cervezas y un par de botellas de agua.
Después del postre un café solo y unos chupitos de mascarpone con sorbete, agradables para terminar.

Pagamos 115€, que no es barato, pero tampoco desorbitado.