viernes, 5 de febrero de 2016

Habitual, mercado de Colon. Valencia

Restaurante bajo la firma de Ricard Camarena, ubicado en la planta sótano del Mercado de Colon. Decoración sencilla, planchas de contrachapado en paredes y mesas, espacio suficiente entre mesas. Ofrece una carta amplia, con productos nacionales y algunos detalles interesantes. Pedimos dos menus de 30€, que ofrece tres primeros para compartir, un plato a escoger de entre 3 opciones, y dos postres.
De aperitivo unas aceitunas, esperaba algo más elaborado. Los primeros fueron el canelón de calabacín relleno de bogavante con mayonesa de pico de gallo, plato correcto, pero que no me ha dejado recuerdo; la berenjena asada con salsa holandesa, interesante combinación, bien de cocción la berenjena y buena textura la holandesa; y unas alcachofas con papada de ibérico, que me pareció el mejor plato del menú. Estupendas de cocción, sabores compensados.
De segundo tomamos la pluma iberica sobre puré y berza, y la merluza. Platos bien elaborados, buena cocción del producto, equilibrado de sabores. 
Todos los platos un poco cortos de sal, pero disponíamos de molinillos de sal y pimienta en la mesa.
De postre crema de boniato asado, plato nada especial, y el brioche con crema de dulce de leche. Los sabores muy ténues, para mi gusto le falta potencia en la mayor parte de los platos.
Los niños tomaron el fiambre de cochinillo prensado, plato que me gustó, y los raviolis de rabo de toro, este sí con un sabor intenso. De postres la tarta de queso, demasiado mazacote, hasta se hacía difícil de comer, y una  de texturas de chocolate, plato bien resuelto. Pagamos 120€, con 3 cervezas, 3 botellas de agua y un vino dulce.



domingo, 17 de enero de 2016

En la preapertura del restaurante Terre. Alicante, explanada.esp

Este viernes tuvimos la suerte de ser invitados a una de las pruebas de platos que está realizando el restaurante Terre, con la misma gerencia que el Murri de San Vicente.
El local espectacular y al mismo tiempo acogedor, con buena barra de entrada, y algunas mesas altas que invitan a disfrutar de un vino. Me parecen muy interesantes también las mesas que se encuentran pegadas a la cocina abierta del local.
Ya en mesa, buena disposición y espacio suficiente entre mesas, nos sentamos en una con vistas a la explanada, lo cual se agradece.
El restaurante ofrece una carta muy amplia, pensada en platos para compartir, dejando la opción más formal en la parte trasera del edificio, que abrirá un poco más adelante.
Comenzamos con un par de cócteles y dos cervezas (estrella galicia, con eso ya me ganan) y un aperitivo de yuca frita.
Después llegaron los diferentes platos, que compartimos entre los cuatro comensales: una lata de mejillones en escabeche, bien de cocción y acidez, enteros y nada blandos y las sardinas con escalivada e idiazábal, una combinación deliciosa, perfecto el trabajo de la sardina y muy compensado de sabores. Quizás uno de los futuros platos estrella del local.
Después de esos aperitivos pedimos una botella de tinto, Isabel Peralta 100%malbec, taninos compensados, algo goloso en boca, sin aspereza.
Entonces llegaron unas croquetas de rabo de toro espectaculares, parecía que tenías en la boca una cucharada de guiso de rabo de toro, y una tortilla estilo Betanzos. La tortilla mejorable, la patata era dulce, guisada en vez de frita, lo que está bien, pero el punto de la tortilla de Betanzos debe ser con el huevo totalmente crudo por dentro, y la patata aportando el toque de sal. Mejor ponerle otro nombre.
Después tomamos hueva de mújol en salazón, un bocado de auténtico mar en la boca, muy intenso. También una ventresca de atún con pimientos rojos, sabrosa, bien de punto, y pulpo con morcilla de Burgos, muy buena combinación, y bien de cocción el pulpo. Otro gran plato.
Para finalizar dos postres para compartir, la torrija con helado, bien caramelizada, y la sticky tarta, con toffee, correcta, pero el toffe estaría mejor para mi gusto con más densidad.

Café nespreso y ya no tomamos copa, que había que recoger a los enanos.
En resumen, un local que puede tener muy buen futuro si mantienen el nivel alto con el local completo. Habrá que prestar atención a los precios de los platos.







sábado, 17 de octubre de 2015

Restaurante Pincelín, Almansa. Albacete

Situado en el centro de Almansa, ofrece una carta amplia y variada. Dispone de diferentes salas para celebraciones, con mesas vestidas de modo elegante.
Nosotros veniamos a tomar el gazpacho manchego, por lo que compartimos de primero la ensalada de perdiz escabechada, bien elaborada, la perdiz sabrosa y en su punto de acidez. Después tomamos un bombón de foie, plato espectacular, muy bien combinado con el dulce con que lo acompañan, así como la paleta de pintor. A destacar que este plato lo inventaron para el centenario del Greco.
En cuanto al gazpacho, intendo de sabor, con caracoles y conejo. Quizás las raciones sean más abundantes en otros lugares, pero este estaba realmente rico.
Después los rulos realizados con la torta del gazpacho, rellenos de miel o anchoa, o menos clásicos como de chocolate.
Bien el servicio del pan, sobre todo si lo comparamos con lo que normalmente tenemos en Alicante.
El fallo en el servicio del vino, el camarero que lo servía debía ser la primera vez que tenía que hacerlo, no deja el corcho, no sieve para catarlo.
El precio... al ir con niños y ellos tomar ellos un arroz no lo tengo muy claro, pero entre40-50€ por adulto.


miércoles, 12 de agosto de 2015

Playa de Mogor, Marín. Pontevedra

No es simplemente un merendero o un chiringuito de playa, el nombre engaña. Preciosas las vistas e impresionante el atardecer desde su terraza. Sala correctamente montada. El servicio correcto, sobre todo para un chiringuito, bien de tiempos y de trato. 
Para mi imprescindibles las navajas, buena ración. 
Bien la tortilla, pero los calamares algo más flojillos, un poco pesada su fritura. 
Además probamos la empanada de chocos, típica de la zona, y la croca.
 Bien la carne aunque un poquito pasada de punto, la próxima vez les diré que la hagan vuelta y vuelta. 
Bien de tamaño las raciones, postres caseros bien resueltos, aunque todos muy calóricos, como las filloas rellenas de toffe, la tarta de galletas oreo o la leche frita.

Bien de precio, pagamos unos 20€ por persona con vino y café.

jueves, 6 de agosto de 2015

El de Alberto, A Coruña. Detrás de la Domus

Pequeño bar de entrada, sala con decoración sencilla pero acogedora, con un curioso reservado, que te sorprenderá en cuanto lo veas.

Carta bastante amplia, con una cocina de producto con matices asiáticos y ciertas pinceladas de técnica, pero sin estridencias.
Lo mejor en la primera visita es dejarse aconsejar por Alberto. En nuestro caso fueron una croqueta de foie en caldo de miso, espectacular, un placer para los sentidos. Después llegaron los tomates rellenos caramelizados, un bocado con toques de técnica, y bonita presentación.


 Las croquetas de marisco fueron el siguiente, una explosión de sabor y una textura fantástica. Para terminar el bonito, ya que estábamos en temporada, sobre un risoto de marisco. El bonito en el punto que me gusta, fresquísimo y con su punto de sal, quizás el risotto debería apprtar un poco más de cremosidad, se queda a camino entre un arroz caldoso y un risotto. Lo mejor la sorpresa del falso tomate.


Para finalizar los falsos filipinos, muy, pero que muy interesantes, esp sí, para comer de un único bocado. Y la piña con crema  de arroz con leche y canela, una combinación estupenda.














No tomamos café, y bebimos. cerveza y agua, quedándose la cuenta en menos de 25€ por cabeza.

miércoles, 5 de agosto de 2015

A nave de Vidan. Santiago

Nave industrial reconvertida en restaurante, con bar de entrada, mesas altas para tapeo y enorme sala.
No es el lugar apropiado para una cena romántica, la falta de decoración, las sillas incómodas y la sala tan abierta no lo hacen ideal, pero ofrece raciones abundantes a precios contenidos, aunque en esta primera visita nos ha dejado un sabor agridulce.
De primero compartimos una parrillada de verduras, bien resuelta pero sin ningún detalle que la destaque por encima de cualquier otra, hasta la presentación del plato resultaba insulsa.
De segundos tomamos el pulpo á grella, dos buenas patas, bien de punto y bueno de aliño y sazón, y el ollomol (besugo), que venía acompañado por patata cocida y ensalada (con demasiado vinagre de modena)
El besugo lo he tomado muchas veces mejor cocinado, incluso en casa me queda mejor resuelto. No quería organizar un espectáculo en el local y lo tomé, pero ni era del día ni estaba bien elaborado para cobrar 18€ por medio besiguito.
Los niños compartieron unas tostas de jamón, setas y queso, sabrosas y abundantes, y unos huevos rotos con jamon y chorizo, que les encantaron.
De postre unos canutillos de membrillo rellenos de crema de queso, muy buen postre, la crema muy rica, nada dulce, buen contraste.

También un coulant con helado de straciatella, un clásico, pero 6€ me parece demasiado para ese postre.
Al final pagamos 80€, un poco subido de precio, aunque las raciones sean abundantes.



sábado, 1 de agosto de 2015

O recreo da costa da morte, Cee

Pequeño restaurante de Cee, especializado en pescados pero que también ofrece carnes de cerdo y chuleton de ternera. Situado al lado del colegio de Cee, ofrece especialidades en pescados y mariscos del dia.
De primero tomamos unaa navajas (longueiróns) en salsa de cítricos y unas zamburiñas. Muy buenas las navajas, no tenían nada de arena, y muy ricas y en su punto de cocción las zamburiñas, que muchas veces las encuentras cocidas en exceso.


De segundos un codillo al horno para los dos peques, con buena patata frita.
Rape con salsa americana, ración abundante, servido con patata cocida y verduritas.
Merluza á galega, servida con guisantes y huevo cocido. Para mi gusto un poquito pasad de cocción, pero muy buen producto.
Atún a la plancha con calabacín y ensalada, con un punto de salsa de soja y almendras, buena combinación y ración muy abundante.
Después de esta abundancia no llegamos a los postres, dos helados para los peques y cafés para los adultos.
De precio sale por unos 35-40€ por persona.